El camello sin cuerda

 

Una caravana que iba por el desierto se detuvo cuando empezaba a caer la noche.

Un muchacho, encargado de atar a los camellos, se dirigió al guía y le dijo:

-Señor, tenemos un problema. Hay que atar a veinte camellos y sólo tengo diecinueve cuerdas. ¿Qué hago?

-Bueno -dijo el guía-, en realidad los camellos no son muy lúcidos. Ve donde está el camello sin cuerda y haz como que lo atas. El se va a creer que lo estás atando y se va a quedar quieto.

El muchacho así lo hizo. A la mañana siguiente, cuando la caravana se puso en marcha, todos los camellos avanzaron en fila. Todos menos uno.

-Señor, hay un camello que no sigue a la caravana.

-¿Es el que no atastes ayer porque no tenías soga?

-Sí ¿cómo lo sabe?

-No importa. Ve y haz como que lo desatas, si no va a creer que siguen atado. Y si lo sigue creyendo no caminará.

Este cuento ilustra de que forma los límites no lo impone la realidad, sino nuestras propias creencias. Somo como el camello, atados sin cuerda.

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7 comentarios so far »

  1. 1

    Mira por donde buscaba algo relacionado con la FE.
    Creo que este cuento bien se le podía colocar a los seres que humanos, en la misma proporción de inteligencia, que el que indica cómo ha de hacerse algo y cómo conseguir que ‘el camello’ se lo crea (¡Jajajaj!) Bien, si pudiese aplicar el mismo a quien sabe cómo dice las cosas porque la ha experimentado; y a quien le obedece creyendo que esas cosas son así de ciertas. Luego, lo del animal y su adaptación a las costumbres. Pero hay algo en esta realidad que me deja inquieta, es el muchacho que obedece en cuanto a la forma de hacer las cosas una y otra vez, respecto al camello sin cuerda; y no es capaz de preguntar ‘al experto’ por qué lo sabe, cómo lo aprendió, de qué le viene a él tal creencia, quizá con ello aprendería a saber lo ceporro que es. No es bueno contentarse con los resultados, debemos reflexionar sobre ello, aún no teniendo el bagaje del primero y su experiencia.

    Pienso que a veces no es buena esta actitud tan pasiva, pues quedarse con las experiencias ajenas, no mejora la capacidad de razonar las propias cuando se tienen, para saber cómo proceder en algún caso, cuando tenemos un problema.

    Lo que quiere decir que el muchacho que obedecía es como lo que se pone al final del cuento.

    Elisa.

  2. 3

    Maxwell said,

    Esta muchacha Elisa, no sabe lo que dice, pienso que debe ser muy joven para dar semejante opinion, le sugiero que esta niña lea este cuento unas mil veces y tal vez asi entienda algo.
    Atte
    Maxwell

  3. 4

    Jaguer said,

    Maravilloso cuento, profundo, ocurre al ser humano en todo instante, atados a todo
    Es importante darse cuenta a que estamos atados el solo hecho de darse cuenta
    ese nudo se desata solo…..

  4. 5

    José Tarifa Terrones said,

    Una GRAN Lección que nos da este cuento,para despestar y mirarnos a NOSOTROS MISMOS.
    ¿Tu como estas?¿Estamos ATADOS?
    GRACIAS.

  5. 6

    Elisa Lattke said,

    Ya sé quién tenía la cuerda que faltaba para el camello.

    Gracias

    Elisa


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